Llegando a los 62 con el peso y la presión arterial bajo control

Luego de semanas de estudio acerca del tema, revisión de mis hábitos de vida encontré que en resumen no solo es importante el número en la presión diastólica y la sistólica, sino que la diferencia entre ellos (presión diferencial) también reviste peculiar importancia.

Cuando la diferencia entre ambas presiones es menor de 40 puede indicar un mal funcionamiento del corazón, mientras que si es mayor de 60 puede indicar fugas en las válvulas del corazón (insuficiencia valvular) debido a la pérdida de elasticidad de la aorta debido a la edad. Pero aún siendo la diferencia de 40 o aproximado, valores altos (mayores de 160/120) implican mayor riesgo que los bajos (digamos 140/100).

Deficiencia de hierro e hipertiroidismos también pueden ser causa de una presión diferencial alta.

Algo importante que descubrí, y que me dió la pauta para el método que me llevó a vencer la hipertensión, es que la presión alta en personas de edad avanzada, como yo, no es precisamente por la edad avanzada, sino como consecuencia de lo que hemos hecho durante ese “avance de la edad”.

Por ejemplo, una de las causas de la presión alta es la acumulación de grasa dentro de las venas y arterias, debido a tener alto el colesterol de baja densidad (LDL), que si bien, tiene que ver con que con la edad el hígado tiende a eliminarlo menos, lo que en realidad afecta directamente el aumento de grasa en el sistema sanguíneo es el tipo de vida que llevamos y lo que comemos.

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